domingo, 17 de mayo de 2020

CHE en textos de teatro


Nos interesa buscar el uso de ‘che’ en literatura, y lo encontramos en obras que incluyen diálogo, como por ejemplo en textos de teatro. Así tenemos el siguiente ejemplo:

FLORENCIO SÁNCHEZ - BARRANCA ABAJO (estrenada en 1906) 
(en: ORDAZ (comp.) (1959) –El drama rural. Buenos Aires, Hachette (65-92)

La obra es un clásico de Florencio Sánchez, tipificado como ‘drama rural’  (teatro).
Aparecen personajes de campo anteriores a la inmigración, con Zoilo como prototipo del gaucho,  con las transformaciones sociales que la misma acarrea. Los personajes pertenecen todos al tipo de familia tradicional, con valores de patriarcado venido a menos en ocasiones.
El lenguaje es coloquial. Registramos el uso de CHE unas 11 veces, referidas siempre al interlocutor (o sea, la 2da. persona del coloquio) con función más bien expresiva y valor de interjección. Denota confianza entre iguales (las hermanas) pero es más común la connotación de asimetría, en boca del personaje más importante, que debe respetarse, hacia otros de nivel inferior. En este sentido, denota no solo familiaridad sino también una relación de poder de marido a mujer o de padres a hijos, o del personaje viejo hacia el joven.
Casi siempre aparece al comienzo de la frase, menos frecuente al final y en el medio. Las páginas donde aparece CHE en la edición citada son: 35, 36 (2 VECES), 38 (2 veces), 39, 40, 53, 56, 66, 81

martes, 21 de abril de 2020

CHE SARGENTO

Como reconocía Borges, CHE es más propio del habla oral que de la escritura:

           "al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención 
             lenta sorpresa (esas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che!" (Borges, 
             Antología, 1961, citado en AAL 2008,  Dicc. del habla de los argentinos)

Por eso es difícil encontrarlo en textos escritos, salvo cuando el autor intenta reproducir la lengua oral. En ese caso el uso de CHE puede tomar un nuevo sentido referido al tratamiento: indica asimetría entre los involucrados en el diálogo, es decir, uno se coloca en un nivel superior al otro, tal como lo podemos ver en el siguiente fragmento del cuento "El Matadero" (1838) de Esteban Echeverría, relato emblemático de una época de nuestra historia:

          Cuando uno de los carniceros del Matadero está trozando un animal
          que acaba de matar y una mulata se pelea con unos muchachos por
          apropiarse de las achuras, el matarife grita:
           - Che! negra bruja, salí de aquí antes que te pegue un tajo!
            A lo que ella responde:
           - ¿Qué le hago, ño Juan? no sea malo!
               (ño es abreviatura de 'señor')

En este diálogo podemos ver la asimetría o desnivel del tratamiento entre 'señor, señora', cuya atribución corresponde a quien se coloca en un nivel superior, frente al 'che' con que el señor se permite dirigirse a una clase subalterna, sometida. Aunque este tipo de vínculo suponemos que hoy ha desaparecido, sin embargo es posible que CHE conserve todavía en su significado ese matiz de confianza que no es recíproca y que encierra un sentimiento de poder de uno sobre el otro.
En este uso sería lo opuesto al 'tratamiento de cortesía', de ahí el prejuicio que lo relega al habla oral, espontánea, donde predomina con los valores de vocativo o interjección.

Notemos de paso que el CHE guaraní de "che, sargento" o el uso mapuche de CHE con el sentido de 'gente, ser humano', carecen de ese matiz despectivo en las lenguas mencionadas. ¿O es que los hablantes de español, al identificar durante la Conquista a los habitantes originarios  con ese uso lingüístico, le agregaron un plus despectivo?

         


domingo, 19 de abril de 2020

CHE como vocativo

Además de considerarla una interjección (como ¡oh!, ¡ay!, etc.), el Diccionario del habla de los argentinos (2008) incluye CHE como voz coloquial con la función de vocativo, pues se usa para llamar, pedir atención o dirigirle la palabra a alguien. Di Tullio (1997, 121) caracteriza al vocativo como un modificador periférico -puesto que queda fuera de la cláusula u oración- que sirve para nombrar al destinatario a quien se dirige el enunciado del hablante. Generalmente ocupa la posición inicial, aunque también puede hallarse en otras posiciones, separado entonacionalmente del resto (lo que se representa mediante la coma). Va el ejemplo, tomado del diccionario mencionado:
-Che, Urtubey -gritó Zoilo atronando el recinto con su vozarrón, al aludido, que se hallaba en el extremo de la mesa (M. Gálvez en texto de 1913).
Ahora bien, en este uso, si lo consideramos desde la pragmática lingüística lo tenemos que asociar al grupo de los llamados 'deícticos', ya que carece de valor referencial en sí mismo y en cambio toma su significado del contexto, tal como lo hacen los pronombres personales. Es como una señal, un dedo dirigido a alguien. Y por esa condición de vocativo, sumado a que el mismo Diccionario lo reconoce como 'coloquial', si pensamos en las personas del 'coloquio', sirve para señalar o llamar a quien pasaría a ser el interlocutor o la interlocutora, sean una, uno o varios, de modo que, en este uso corresponde a la 2da. persona (tú, vos, usted).
Señalemos de paso un hecho que es totalmente casual pero no por eso menos interesante: a pesar de que, como venimos viendo, es un uso poco formal, incluso sentido a veces como vulgar o incorrecto (es  decir, no propio del habla 'cuidada'),  y a pesar además de que es muy antiguo, coincide con lo que hoy cierta gente de avanzada propone como lenguaje llamado 'inclusivo', y no solo por la vocal que lo constituye, la E, sino también porque CHE, como vocativo, no discrimina género y va por más, puesto que tampoco discrimina número: en efecto, podemos dirigirnos tanto a un amigo o amiga con un "che, decíme" del mismo modo que "che, díganme". Una connotación especial tiene cuando se lo usa con la variación 'usted' de la 2da. persona singular: "Che, usted, ¿no sabe que no se puede pasar con el semáforo en rojo?" (con este uso posiblemente se asocie la creación lunfardesca del sustantivo 'el chepibe').
Podemos decir que ese no-rasgo, es decir, esa condición de invariable para género y número, refuerza la teoría de que el origen del che debe buscarse en lenguas indígenas como el guaraní o el mapuche, que no tienen dichas categorías en sus sistemas gramaticales. 

jueves, 16 de abril de 2020

CHECHECHELA


Dado el tema de este blog nos viene a la mente ese nombre propio. ¿Quién es Chechechela?
Es el personaje femenino que da nombre a la novela de Mirko Buchin de 1971, quien la define ya en el título como "una chica de barrio".
Pero claro, ¿qué quiere decir esa frase? La historia nos hace recordar aquella copla tradicional: "Todas las chicas llevan / en su sombrero / una cinta que dice / casarme quiero".  Una de esas chicas es Chechechela. Se la describe moderna y seductora pero que cuida las apariencias, atenta al qué dirán, por otra parte graciosa y parlanchina, dueña de un lenguaje francamente coloquial -hay un juego evidentemente entre el uso de che y el nombre del personaje, Celia, cuyo apócope es Chela- con tres novios en su historia, tres che, de los cuales uno será el supuestamente elegido.
¿Existen todavía esas 'chicas de barrio'? Probablemente sí, en alguna medida, ya que los cambios no se producen al mismo tiempo en todos los lugares, pero más bien se refiere a las mujeres que precedieron en una o más generaciones a las chicas de hoy, con los prejuicios y las limitaciones de la época en que les tocó vivir.
La novela fue editada por Barral Editores y llevada al cine  por el mismo autor como guionista en 1986, siendo su personaje central, la Chechechela, protagonizado magistralmente por Ana María Picchio. Vale la pena verla, sobre todo hoy con las cuestiones de género, porque se la reconoce como una novela femenina narrada en la voz del personaje femenino. Tuvo una 2da. edición en 1992 y últimamente, en 2016, la publicó la Universidad de Rosario en su colección Confingere.

https://www.youtube.com/watch?v=TFpXDJIek5c


miércoles, 15 de abril de 2020

CHE como interjección


(tomado de Wikipedia)
Che es una interjección que tiene diferentes alcances, y aparece en el idioma español, en el valenciano y en el portugués brasileño.
Esta interjección se usa para llamar a una persona, atraer su atención, o incluso detenerla; y también en caso de sorpresa o asombro. Por consiguiente, en todo esos sentidos, equivale a la interjección «¡hombre!» que es común en la generalidad de las regiones de España. Por ejemplo, en Argentina, «¡che, no te enojés!», equivale en España a «¡hombre, no te enfades!».
Etimología
Algunos autores sostienen que deriva de la palabra guaraní «che», que puede ser pronombre personal (‘yo’) o posesivo (‘mi’) de primera persona singular. En el guaraní hablado en el Noreste argentino«che» se pronuncia /tʃe/ [che] y en el guaraní paraguayo se pronuncia /ʃe/ [she].
En idioma mapucheche significa persona o gente y forma parte de muchos gentilicios de la región (como mapu-che), aunque no tiene un uso especialmente vocativo o expresivo.
La palabra «che» también se encuentra en el idioma quechua en la sierra norte del Perú (Áncash) y en parte del Ecuador, y se usa como interjección de atención, equivalente a «¡oye!».
Algunos filólogos italianos (como Grassi) afirman que el «che» rioplatense es de origen veneciano. El habla de los italianos de Buenos Aires (que eran en muchos casos originarios de la región de Venecia) era el cocoliche, casi extinto después de la segunda guerra mundial (1939-1945). Muchas de sus palabras hoy en día se encuentran formando parte de otro dialecto ítaloargentino: el lunfardo. Como «volés» (quieres) y como «ció», posiblemente origen del «che» rioplatense: «¿Qué volés, che?» se dice en veneciano «Che vol, ció?» (pronunciado en español como [¿ké vól, chó?]).
La palabra «che» podría derivar del adverbio italiano cioé que significa ‘o sea’ o ‘es decir’ y se pronuncia [choé].
La inmigración masiva de ciudadanos italianos a la Argentina, desde fines del siglo XIX hasta luego de la segunda guerra mundial (1939-1945), aportó ciudadanos de distintas regiones de Italia, que hablaban diferentes dialectos y pocas veces la lengua italiana. Para un idioma de origen latino, del cual también deriva el castellano, aparece «cioè», con un uso de tal frecuencia. «Cioè» servía de nexo entre una idea y otra que se pretendía enlazar, o sobre una misma idea que se pretendía expresar en castellano. Incluso para comunicarse entre los mismos italianos, que hablaban dialectos regionales, y provenían de clases campesinas y trabajadores, y a menudo no tenían formación escolar en la lengua oficial de su país, «cioè» era la palabra con la que iniciaban su entendimiento. De esta manera, «che» se transformó en una voz que amalgamó culturas, y en su informalidad acercó gente, convirtiéndose en una palabra popular que manifiesta amistad y confianza en el coloquio de los rioplatenses.
En Nicaragua, ciertas comunidades rurales de la región norteña lo usan como exclamación, asombro o asco, tal vez por influencia de la inmigración extranjera tanto de Europa como de Sudamérica en pasados siglos, pero si es de uso cotidiano en el léxico de los campesinos de la susodicha región principalmente en las comunidades de Sebaco.
En la Comunidad Valenciana de España esta interjección es muy frecuente desde hace siglos,4​ y se encuentra inscripta en murales. Esto hace pensar, bien en un parentesco con el «che» rioplatense, bien en una coincidencia, de ahí entre otras cosas que al equipo de fútbol Valencia CF, se lo llame equipo ché. El «che» valenciano se escribe normativamente xe aunque posiblemente escrito ya desde largo tiempo con ch hasta la llegada de la normalización lingüística. El xe valenciano se pronuncia con una e abierta que en algunos lugares se alarga para enfatizar. Un dato a favor de una posible relación entre el «che» sudamericano y el valenciano, es el hecho de que el juego de cartas por excelencia del cono sudamericano, el truco, muy conocido en varios países, es también muy típico y exclusivo de la Comunidad Valenciana, donde recibe el nombre de truc (que significa ‘truco’) y es prácticamente desconocido en el resto de España. En la provincia de Castellón la tendencia a abrir la e ha derivado en que la expresión usada ser «cha» en lugar de «che», aunque se usa en las mismas circunstancias.
El hispanista Ángel Rosenblat relaciona el «che» rioplatense y el «che» valenciano (idéntico al argentino/uruguayo en significado y usos) con el antiguo vocablo español «ce», con que se llamaba, detenía o hacía callar a alguien. Este «ce» tenía antiguamente una pronunciación parecida a [tse], lo que explica el paso a «che». Según Rosenblat, en ciertas zonas de Lombardía (en Italia), existe una expresión parecida, «ce», pronunciada [che] con los mismos significados y usos que el che rioplatense y el valenciano, pero no aclara si están relacionados.
Aunque tras unos cuatro siglos de dominación por parte de la Corona de Aragón, y su extensión lingüística, en la isla de Cerdeña  lo certificaría, pues se suele oír a menudo la exclamación «cè» (pronunciada [ché]). Pero, más que una manera de llamar a alguien, es una exclamación de maravilla o estupor.
También se hace descender al «che» valenciano (independientemente de su relación con el rioplatense) con el imperativo árabe «shuf» ‘¡mira!’.

Hipótesis sobre los orígenes de CHE


Nota del diario La Nación, 

Analía Llorente, BBC Mundo, 14 de Noviembre de 2018

Reseña: "Toma diferentes usos del CHE más allá de lo  que es el propio de Argentina, sirve para tomar información de los diversos usos e influencias". y no me gusta lo de Rioplatense....!!!! Un tema central del Guaraní en la segunda fundación de Bs. AS es que para poblar traen varias familias guaraníes como sirvientes-esclavos, con lo cual seguramente la influencia idiomática estuvo. (El otro punto que te mencionaba es lo del Quichua de Santiago del Estero, que es anterior en fundación a Bs As, con lo que también está en la probable adaptación, esto está en la otra publicación de Wikipedia). 
Los 200 años posteriores la gran presencia por luchas territoriales y comercio, en el casi 70 % del territorio era de pueblos cuya lengua era prioritariamente de base mapudungun. Acá pego textual  la nota:

La teoría valenciana
Hay quienes dicen que el origen de "che" viene de la interjección existente en el dialecto valenciano para llamar la atención: "cé", que acentuada en su articulación daría un sonido semejante al che. Uno de los lingüistas que respaldó esta teoría fue el venezolano Ángel Rosenblat (1902-1984). Esto sería en ejemplos como "Qué cosa, che" o "Qué calor, che". "Es como el 'hombre' o el 'hostias' del español ibérico", ejemplifica Yliana Rodríguez, lingüista de la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República, en Uruguay. "Pero no muchos están de acuerdo con esta teoría valenciana para el "che" rioplatense. "No se conoce el caso de una interjección que pase a categoría nominal para dar lugar a un vocativo. Los vocativos nacen de nombres y pronombres. Sería raro", le dice Rodríguez a BBC Mundo.

La hipótesis mapuche
Otra hipótesis sostiene que "che" viene del mapuche. Estudiosos de la lengua, como el lingüista alemán naturalizado chileno Rodolfo Lenz (1863-1938), plantearon la hipótesis de que "che" surge del araucano, el idioma de los aborígenes mapuche, originarios del territorio chileno y argentino. En esa lengua "che" significa gente: "mapu che", gente de la tierra.
Sin embargo, esta idea tampoco termina de convencer. "No conseguí ningún tipo de dato histórico que me permitiera hacer ese pasaje del mapuche al español y después pasar de gentilicio a pronombre", añade Virginia Bertolotti, profesora de la Universidad de la República de Uruguay y autora de "Notas sobre el che". Y además "es raro que no dejara rastro en el español de Chile, donde no existe 'che'", añade Rodríguez.

El origen guaraní
El "Don Quijote" de Miguel de Cervantes tiene su traducción en guaraní. Una de las teorías es que "che" proviene de ese idioma. Algunos, como el eslovaco José Pedro Rona (1923-1974), estiman que viene del guaraní: "che", que significa ‘mi’: "che irú", mi compañero. 
"En guaraní che es un pronombre posesivo. Y que algo pase de un pronombre a vocativo es lingüísticamente posible", señala Bertolotti." En contextos de posesivos como 'che patrón', 'che amigo' cierra bastante. Claro que pruebas nunca tienes. Pero para mí, es más probable que venga del guaraní que del mapuche", agrega. 
Del mismo modo lo cree Rodríguez, que se especializa en la influencia del guaraní en el español. "La gente se olvida de la impronta guaranítica en la región. Y muchos de estos aborígenes fueron usados para las guerras de la independencia", dice. "Cuando los soldados españoles se dirigían a sus superiores, decían 'mi coronel, mi capitán, mi sargento'. Y cuando los guaraní lo hacían, seguramente decían 'che capitán, che coronel, che sargento'. Y ese es el uso que le damos en el Río de la Plata", explica. 
Lo cierto es que "che" tiene "una etimología insegura" aunque sí es "una palabra muy antigua", dice Santiago Kalinowski, director del Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras. 
"Existen versiones etimológicas en conflicto, varias muy antiguas y no hay seguridad cuál de ellas es la real. Y eso pasa mucho con las lenguas. Lo importante es saber que la etimología no acarrea ningún tipo especial de verdad. Es simplemente cómo se usaba la palabra hace mucho tiempo. Que no es especialmente verdadera por eso", dice el lingüista.

¿Dónde se usa?
Según los lingüistas consultados, el "che", en sus diferentes usos no solo se utiliza en la zona del Río de la Plata. También aparece en el dialecto valenciano, como mencionamos antes, en el gallego, y en zonas de Bolivia, Paraguay y el sur de Brasil. Y parece que también el "che" está presente en el vocabulario en las Islas Malvinas/Falklands, aunque no hay estudios sobre el español en el territorio, según dijeron a BBC Mundo los especialistas:

"Pago general en #falklands por un favor "pack de cerveza che!" ¡Un buen regalo en nuestra puerta! Ahora, ¿de quién es...? (¡espero que sea realmente para nosotros!)", dice un tuit.

martes, 14 de abril de 2020

LOS CHE FAMOSOS



Cuando desde nuestro país, Argentina, decimos 'el Che', pensamos inmediatamente en 'el Che Guevara', es decir, el rosarino de nacimiento y cordobés de adopción, argentino, nacionalizado cubano, Comandante Ernesto Guevara.
Nos pasa a nosotros como al pez del cuentito que buscaba el océano y no sabía que estaba nadando en él. Porque vivimos en el país de los che. Acá todos lo somos, al punto de que, desde afuera, a los argentinos nos llaman 'los che'.

En efecto: además del arriba mencionado -que por otras razones que todos conocemos fue único- existen y existieron otros. Uno de ellos fue Ricardo Güiraldes (ver foto), de los pagos de San Antonio de Areco, autor de la famosa novela Don Segundo Sombra (1926), dedicada en sus palabras "al gaucho que llevo en mí, sacramente, como la custodia lleva la hostia".
Mayor apego al personaje mítico de nuestra sociedad y a la tradición es imposible de expresar. Sin embargo Güiraldes, frondoso viajero, había vivido durante mucho tiempo en países tropicales, donde escribió una novela casi olvidada: Xaimaca (1916). Fue allí donde era llamado 'el Che Güiraldes´.
Otro Che famoso fue el poeta...

Y si alguna o alguno de los lectores conoce otra u otro que ostente el 'título' de Che, le invitamos a que nos lo comunique por este medio.




lunes, 13 de abril de 2020

SOMOS CHE

La identidad de un pueblo o sociedad se puede definir desde muchos  aspectos.
La música, las comidas, las vestimentas, los hábitos sociales, etc., muchos de ellos pueden compartirse con quienes tienen similitudes geográficas, por cercanía, por coincidencias climáticas o por historia. Esto se ve aumentado hoy con la globalización, la posibilidad de trasladarse a diferentes lugares del planeta, tanto física como virtualmente, dada la llegada cultural a sitios lejanos a través de la tecnología por televisión, radio y redes en general.
Indudablemente el idioma sufre de esta manera uno de los momentos de penetración y diversificación más importantes de la Historia, siendo este sin lugar a dudas  de lo más representativo de una Sociedad.
Yendo a nuestro país, Argentina, esta ha sufrido, como toda América, una desculturización. Los pueblos originarios fueron masacrados muchos de ellos hasta su extinción. Por lo cual  mucho de su cultura se ha perdido y solo perduran rastros de sus costumbres y su idioma, que sobreviven en el uso cotidiano de algunas poblaciones o regiones determinadas.
Varias son las cuestiones que pueden definir al ser argentino en cuanto a su identidad: el tomar mate, la forma de comer carne asada a las brasas, la importancia de la amistad, el fútbol, el tango, la zamba, etc. Muchas de ellas por separado pueden ser comunes a otras culturas o estar reservadas a lugares específicos dentro del territorio. Sin embargo hay una que parece ser única en sus características, por extenderse absolutamente a todo el territorio nacional y no exceder su frontera, que es el uso del vocablo "CHE". El mismo puede usarse para hombres o mujeres indistintamente. Su uso es coloquial y de algún modo indica acercamiento o confianza hacia el otro. Es bien delimitada su área geográfica, ARGENTINA, y sin embargo su origen no queda aun claramente definido.
Cómo se originó y por qué logró esta firme incorporación y expansión, y por qué quedó tan definido el territorio de su implicancia?
Supuestos orígenes: Acá irían los antecedentes que hay de la lengua.
              Uso en Valencia y Cataluña,  otros lingüistas que estudiaron el tema!


Nuestra visión y Justificación:
Acá es donde tenemos que laburar!!!!
Si bien por lo que fui leyendo los grupos étnicos y dialectos son muy diversos, yo arrancaría mencionando que las bases idiomáticas más importantes son, hacia el Noroeste, la penetración Incaica con el Quichua (Jujuy ,Salta, Tucuman,Santiago del Estero y parte de Córdoba, Catamarca La Rioja San Juan). La zona Noreste, Guaranítica, (Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, parte de Entre Rios y Santa Fe).  Y  centro y sur, La Pampa y Patagonia con Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Buenos aires, La Pampa y las parcialidades antes mencionadas ocupadas por grupos como Querandíes,  Pampas Tehuelches, etc. que respondían a una base común que podría ser el Mapudungun ( esto no está tan claro, pero sí que compartían una raíz común).
El primer contacto y mestización en el territorio ocurre con la 1ra y 2da Fundación de  Buenos Aires, y es fundamentalmente con las etnias del tercer grupo mencionado.
En estos la voz CHE significa Hombre y la mayoría de sus etnias se autodenominaban con este vocablo (Tehuelches, Mapuches, Pehuenches, Puelches,…) y era el modo de referirse al otro (También los denominados Querandíes, Pampas, etc.)

Otra cosa que hay que profundizar con la chica que sabe de Guaraní.!!!
Según las crónicas del primer censo que hace Garay, (Esto creo haberlo guardado en algún archivo, tengo que buscar) ya hay poblaciones Guaraníes sobre la zona del RÍo de la Plata que interactúan con estos grupos de las Pampas. Los Guaraníes vienen desde la selva amazónica y tienen un idioma muy rico. Ellos usan el CHAMIGO O CHE AMIGO, cuyo origen habría que ver cuál  es. (Acá consultaremos a tu amiga!!!!!). Podría ser una combinación del CHE pampa con el Amigo del Español, o quizás ya se usaba en regiones por fuera del territorio argentino con el mismo significado de hoy, con lo cual podría haber contribuido a la incorporación del uso del CHE en territorios del Litoral.

BIBLIOGRAFÍA


  • AAL (ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS) 2008. DICCIONARIO DEL HABLA DE LOS ARGENTINOS. 2da. Edición corregida y aumentada. Buenos Aires, Emecé Ed., Diario La Nación.
  • Di Tullio (1997) Manual de gramática del español. Buenos Aires, Edicial.
  • Koessler - Ilg (1962) Tradiciones araucanas. Tomo I. La Plata, Inst. de Filología, FAHCE, UNLP.
  • Ordaz (comp.) (1959) –El drama rural. Buenos Aires, Hachette